viernes, 3 de enero de 2014

Un poema de origen desconocido

Yo no sé leer bonito, como cuando se lee acariciando las palabras, como cuando se les pone el alma, como si se les hiciera el amor.

Yo solo se escribir, regalándole mi alma a las letras, poniendo el corazón, yo le hago el amor a los pensamientos, a los sueños.

Yo no sé ponerle la entonación a cada párrafo, pero casi le canto al abecedario para que las letras te lleguen en una hermosa melodía que solo entiende la imaginación 

Tampoco sé cómo recitarte un poema, porque pierden el sentido en mi boca, ni la rima, ni la métrica es lo mío.

Lo mío es escribirte cada línea que te lleve al éxtasis del alma, que se te desboque el corazón.

No esperes que salga de mi boca un ramo de flores, pero espera de mis letras todo un jardín.

No hay una voz entonada, ni siquiera se parece al más sencillo canto de un ave.

Pero si cierras los ojos podrás escuchar el canto de un ruiseñor, porque mis letras te contaran un sin fin de historias que te endulzaran la mirada y volaras con la imaginación a los rincones más alejados donde palpes el amor.

Si te das cuenta, yo no sé leer bonito, pero te voy a llevar a que conozcas lo que es amar, con pasión, con locura, como cuando por amor, casi pierdes la razón.

No sé leer bonito pero ¡¡Oh Dios, sí que conozco del amor!!

Alma Antonio M.

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