viernes, 24 de mayo de 2013

Algo de antes

algo escrito antes del 29 de octubre del 2010, transcrito el 29 y hoy.


Odiaba el turno vespertino... hasta que conoci a las personas mas maravillosas

Odiaba que oscureciera cuando estaba aun en la escuela...hasta que me toco ver el cielo estrellado con mis amigos

Odiaba tener que ir a estudiar... pero me consolaba el saber que no solo iba a eso

Odiaba que me dejaran trabajos en equipo... pero amaba poder escoger el mio

Odiaba la secundaria... hasta que me di cuenta de que tenia que irme

Odiaba los lunes y amaba los viernes... pero a veces sentia que los viernes estaban en mi contra

puedo dejar el pasado, si, no abandonarlo, solo dejarlo pasar y disfrutar de mi presente por malo que pueda llegar a ser, siempre hay un pequeño detalle que lo hara bello.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Una nota de facebook 23 de octubre del 2012


Hace unos momentos me debatia en si publicar una (muy obviamente) publicación que dijera "la mejor parte de ser Yo es que no tengo que ser nadie más" (y aun me debato en si hacerlo o no) porque me parece una frase un tanto... hum, no se, una frase que tiene mucho que decir, no solo decir lo que dice sino demostrar que por ejemplo, soy una egolatra o no se, es decir, esa frase puede hablar mucho por mi y no me refiero a que hable de Mi, sino el hecho de que yo la publique o la diga, puesto que quienes me conocen pues... eso, me conocen y saben la clase de persona que soy (la clase de persona que no publicaria eso) pero algo en mi lo pensó y quiere publicarlo, pero otra parte de mi no quiere porque ni siquiera está segura de lo que dice la frase, solo la dijo porque si e.e porque se le ocurrio y ni siquiera sabe si inconscientemente la recuerda de algun lado. 
Estos ultimos días me he dado cuenta de cosas muy hermosas, cosas reveladoras, cosas absurdas y cosas feas.
Se me hace un grán descubrimiento el sentir (no solo saber) que pase lo que pase... los años que gane, la experiencia que adquiera, los golpes que me de la vida, las cosas que gane, todo... apesar de todo aquello, siempre voy a ser yo misma y aunque muchos no lo crea (no me importa) no voy a cambiar. Tambien pensaba en subir (o mejor dicho elegir porque ya la subi) una foto donde estoy con Mariel y Karen, con una leyeda que dijera "Puedo cortarme el cabello, puedo tener épocas femeninas y otras machorras, puedo ser mala, puedo ser aburrida, puedo pintarme las uñas mil veces de colores diferentes, maquillarme, usar otros zapatos, tener ropa nueva o usar ropa muy vieja, sonreir o llorar, pero hay 2 cosas que jamás van a cambiar: Ellas y yo." pero entonces fue cuando pensé en escribir esto, o mejor dicho añadirlo a lo que habia pensado escribir... porque antes de esas 2 cosas tenía ganas de escribir esto pero no sabía si aqui, o en mi blog o en un cuaderno, porque queria decir cosas que no puedo decir por aqui, a menos que las diga de una manera en la que solo las personas que pueden enterarse puedan enterarse, y digo esto porque a veces (se volvió algo normal puesto que nuestra convivencia ha hecho que esto suceda) escribo cosas de una manera poco comunicativa para las personas que no merecen saberlo o no deben saberlo, pero mis personitas... aquellas muy importantes (o bueno unas de las muy importantes porque no todas las muy importantes pueden hacer esto) que solo ellas pueden entenderlo, porque así nos hemos desarrollado, es decir... ah, esque no se como explicarlo; esas... no se, 2... 3 personas, son capaces de descifrar cosas que digo que parecen una cosa demasiado absurda y sin sentido que en realidad tiene todo el sentido del mundo... es dificil de explicar, intenté escribir un ejemplo pero no es algo que pueda hacer 100% voluntario e.e pero bueno asi es como suceden las cosas.
Hace 2 (ya 3) días fue... ese día que no me gusta decir pero he aprendido a valorar pero de una manera no muy presuntuosa o muy publica o cualquier cosa escandalosa o algo similar, pero este día "especial" en especial fue... importante? hum... en este día ciertos sueños se fueron por un drenaje imaginario... y no... no me regañe nadie por decir que mis sueños se fueron por ese drenaje imaginario, porque no pueden decirme que cumpla esos sueños, ya que aquellos... dificilmente podían cumplirse ya que estaban basados en una fantasía que, aun sabiendo que era eso, una fantasía, albergaba la esperanza (loca esperanza deberia decir) de que serían realidad... infantilmente por alguna estupida razon creeia que se cumpliria ese deseo (y no deseo de deseo un blablabla, sino de que lo anhelaba)... de alguna manera, todos estos... que, 4 años? creo... creeia que debía haber una maldita (maldita literalmente) manera para que ese... deseo se realizara... imposible, y aunque hasta a mi me paresca absurdo, aun a mis 18 años... 5 años despues y con las ilusiones destrozadas y los sueños idos por el drenaje... aun asi... en el fondo muy muy (pero no muy) en el fondo creo que existe esa posibilidad, aunque quizá solo sean restos de mi ilusion ya muerta, como la embarrada de yogurt en el bote vacio... algo asi.
Pero quien sabe, me parece imposible, más no deja de ser mi más grande deseo...
Éste en especial, fue un... eso (cumpleaños) especial... fué el primero que no pase con mi familia (o algo asi)... el primero que no pasé en mi casa, ni cerca... pero fué el primero que pasé en uno de los lugares más hermosos que he visto y uno de los sitios que siempre me han gustado, uno de mis sitios preferidos: El bosque.  
Mágico.
Fué... extraño. Diferente. Hermoso.
Mágico.
Debo admitirlo; tengo miedo. La verdad siempre lo he tenido... No me da miedo morir, me da miedo crecer... Me da miedo el hecho mismo de crecer. Me da miedo dejar de ser quien soy, me da miedo perderme en el tiempo, quedarme atras... aunque siempre pondre todo de mi parte para que aquello no ocurra aun asi, me da miedo.
Pero este texto no se trata de miedo, se trata de felicidad, de la felicidad que soy.
Y ahora digo esto: Aquí va una de esas cosas que dije, que a veces algunas personas pueden leerlas... generalmente las escribo para mi, y las hago poco comunicativas para que nadie las sepa pero quienes me aman y son muy proximos a mi las entienden a la perfeccion aunque no las escriba para esas personas, otras veces las escribo personalmente para ciertas personas y no necesariamente son aquellas que son proximas a mi pero solo esas personas a las que se lo escribo pueden entenderlo... raro pero aqui esta: Espero que esta persona a la que le escribo lo siguiente lo leea, y si lo lee espero que lo entienda, sino, no tengo nada que perder, quiza algo que ganar... Para algo, arriba muy próximo que dije, casi lo ultimo... tengo una cosa unica cosa que agregar, para terminar el texto... y solo es un gracias.

Gracias.

Ya.

Me cuesta demasiado admitirlo, por miedo, sólo por miedo, el hecho de que ya eres como la lluvia, como su sonido y su aroma. Ya eres como el sabor del café o del chocolate. Ya eres como las tardes nubladas y frescas. Ya eres como los viernes por la tarde que tanto se disfrutan. Ya eres como la noche fresca, o mejor aun, la noche, fresca, lluviosa y deliciosa. Ya eres como el sonido del agua, como el sonido del piano, tan musicales, tan tranquilizadores. Como la combinación perfecta de colores, como el gris o como el azul, o como el punto perfecto entre éstos. Como el viento cuando hace falta, como el aire cuando es necesario. Como el cielo estrellado o nublado. Como ésa clase de conversación que se saborea a tal punto de no tener fin. Como el ronroneo de un gato, o su roce suave contra mí.
Me da miedo admitirlo, y vivo negándomelo, aunque ya bien lo sé pero no quiero admitirlo o en realidad si quiero, pero el miedo me consume y me silencia, atrapa todas y cada una de mis palabras antes de que pueda decirlas y las encierra, las guarda para sí o para mí.

domingo, 19 de mayo de 2013

Agotador.

Todo comenzó al atardecer, en el ocaso.
No recuerdo como llegué a éste punto pero recuerdo que había pasado el día con él, y creo íbamos camino a su casa. Íbamos a cruzar la avenida, por lo que estábamos subiendo el puente (eso es extraño porque desde que hicieron la zona para patinar en medio de la avenida, todos solemos cruzar por abajo y no por el puente). Recuerdo que era pesado subir el puente, y corrí, me le adelanté a él, iba feliz, corriendo, y volteé a ver qué tan atrás lo había dejado; el estaba en el segundo nivel y yo en el tercero, justo fuera del puente, y podía mirarlo desde donde estaba, y el me miraba, confundido. Entré al puente y ahí estaba un sujeto, un señor que no parecía darme confianza. Regresé a donde podía verlo a él y lo miré con prisa en los ojos, quería que llegara conmigo ya, comenzaba a sentir ansiedad. El tiempo que lo miré fue corto pues volví dentro, y el sujeto seguía ahí y ahora me miraba con una expresión extraña que detestaba, me daba asco, luego se acercó a mi mientras caminaba al otro extremo del puente y quería tocarme. Yo corría y el caminaba, pero aun así estaba cerca mío. Llegué al otro extremo del puente, huyendo del sujeto, esperando que Él no tardara pero cuando llegué al otro extremo y miré afuera del puente, lo vi abajo, cruzando corriendo. Llevaba su saco puesto y corría y aunque no podía ver su rostro sabía que algo había salido mal, que el había creído que lo había abandonado o algo así y estaba mal, molesto o triste, no sé. Sentí angustia, por lo que él habría creído y por que me había dejado y tenía miedo del sujeto que me seguía. Le grité muy fuerte pero el siguió corriendo en mal estado. No me di cuenta cuando comenzó pero estaba lloviendo. corrí por el primer nivel del otro lado del puente, y mientras aun podía verlo entre toda el agua que caía del cielo, volví a gritarle. Después lo perdí de vista al dar la vuelta para llegar al segundo nivel. Continué corriendo hasta llegar abajo. Estaba muy alterada, me sentía mal, el sujeto del puente ya no me seguía y ya no lo recordaba ni volvió a aparecer, ahora sólo me sentía mal por él, porque estaba confundido y yo también porque no sabía que era lo que había pasado. Continué corriendo. Estaba llorando, creo desde la primera vez que le grité, creo desde que lo vi corriendo. Corrí más y llegué a un puesto donde venden (en la vida real hamburguesas) tacos. Ya era de noche y antes de llegar al puesto vi de lejos, sentado cenando, a mi mejor amigo, y corrí llorando hacia él, lo llamé por su nombre y lo abracé. Me preguntó qué me sucedía pero no paré de llorar ni de correr y apenas nos soltamos continué corriendo hacia donde creía que él estaría. El camino hacia allá no lo recuerdo, sólo recuerdo que (ya no llovía, estaba soleado, aunque había sombra, al parecer, no se como, ya no era de noche) llegué a su casa (la cual no era su casa) y toqué la ventana porque la puerta era, una puerta antes de su puerta y era enorme. Recuerdo el recuerdo en ése momento de que sólo había visto su casa por dentro y que no recordaba haberla visto por fuera, algo ilógico ya que ¿Cómo habría entrado entonces? Él me abrió la ventana y dijo que no... con su cara de confusión, como la mía, pero su expresión era de una duda triste, como la decepción y me sentí aun peor y mi confusión aumentó, y apareció la impotencia de no saber que sucedía y qué debía hacer. No quería que él me viera llorar así que me fuoi llena de angustia e impotencia. Mi recuerdo siguiente fue bajar del puente, ahora todo estaba gris, era como si fuera de día, pero sin sol, todo nublado. Al bajar el puente iba llorando, y justo cuando llegué abajo, sonó mi celular. Era uno de mis padres, no recuerdo cual, estaban en el estacionamiento y caminé por el estacionamiento buscándolos, pero había neblina y no podía ver nada. De pronto el auto apareció ante mí y colgué aunque no había dicho nada por teléfono. Abrí la puerta del auto, me sequé las lágrimas y subí.
Lo último que recuerdo es el color negro de los asientos del coche y cómo suspiré intentando liberarme del sentimiento.

Antes de todo esto recuerdo estar en un departamento, no sé de quién pero había muchos niños pequeños, muy bonitos. Y yo les daba mangos partidos. Suelo partir los mangos de una manera a la que mi madre le gusta mucho: corto los lados, les hago cuadros y giro la pulpa hacia afuera.
De pronto no sé por qué tomaba a los niños y les hacía lo mismo, en realidad sólo recuerdo uno, pero no era algo sangriento, comenzaba y se convertían en fruta. Por último una niña pequeña, muy linda se acercó a mi en la cocina y me dijo que quería mango, entonces de manera muy amable le dije "claro que si, hermosa!" la cargué, la senté en la barra, tomé el cuchillo y le corté el abdomen. Ella no hizo expresión alguna de dolor, aunque no veía su rostro, pero apenas la había atravesado el abdomen me detuve, como si acabara de ser des hipnotizada y me alarmé, comencé a llorar y puse mi mano sobre su herida. De pronto ya no estábamos en la cocina, estábamos en la entrada del departamento, ella parada y yo hincada frente a mí y vi su rostro, tan tierno e inocente con una expresión de angustia y ella me dijo "pero ésto es lo que haces" y yo le dije "si, pero ella no! a ella si la quiero!" y la abracé mientras pensaba en algo para su herida y ella comenzó a llorar y me angustié más. Pensé en tomar una aguja y coserle la herida, recuerdo el recuerdo de haber visto una aguja, y de pronto la aguja estaba en mis manos. Le dije "pero no está desinfectada, necesito fuego" y ella hizo aparecer fuego.
Es todo, luego sucedió lo primero.

viernes, 10 de mayo de 2013

No te enamores de una chica que escriba.


No te enamores de una chica que escriba- Laura Solórzano

A Barrone del Sur.

Nunca jamás pienses que te puedes enamorar de una chica que escriba. Tampoco la escuches o prestes mucha atención a lo que dice. Enamórate de una simple, sencilla y que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. En cambio, una chica que escriba, sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso.
Sal con una chica que solo se preocupe por su aspecto, te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones del trabajo. Tu mamá dirá que podrán tener hijos hermosos y que ella se dedicará a cuidarlos cuando llegue el momento. Una chica que escribe, en cambio, podría hacerte pasar momentos incómodos cuando decida reírse de alguna tontería en la calle, cuando recuerde algún cuento o cuando decida ser ella misma en alguna fiesta y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras que solo conoce por las páginas que escribe.
Disfruta de tu vida con una chica cualquiera, sencilla y simple. Tendrás una vida sin preocupaciones y sin montañas rusas emocionales. Ella, la chica que escribe, que lee, que disfruta, que crea historias será un reto. Mantenerla a tu lado no será cuestión sencilla. Disfrutará, probablemente, del cine “raro” y preferirá comprar libros antes que vestidos, pero aun así podrás encontrarla un día vistiendo solo sus lentes y algún libro que le guste porque así se lee mejor. Cuando nada te incomoda. Cuando solo la piel te acompaña. En cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte que la esperes, será mucho más fácil de mantener, llévala a fiestas ruidosas y llenas de gente plástica que solo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza de sus pensamientos.
Conquista a una mujer que no escriba, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella será solo cuestión de rosas y chocolates, sin esperar más allá. Piensa que, si te enamoras de una que escribe, deberás buscar libros, tulipanes, chocolates diferentes, obras de teatro o sencillamente una tarde en un parque. Para ella cualquier regalo podría ser especial, pero no sabes qué es «cualquier regalo» porque sabes que ella retará tu creatividad.
En fin, enamórate. Enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, enamórate de esa que te rete. Conquista a esa mujer que, sin darse cuenta, ya entró en tu cabeza y no la puedes ni quieres sacar. Enamórala porque te la imaginas en tu casa, contigo a tu lado. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora solo para recordar que la extrañas. Enamórense.
Pero si descubres que ella es mucho para ti porque reta demasiado tu mente, corre a buscar a la chica que no escribe, pero antes déjale una nota a quién te robó el pensamiento para que esté enterada que será pronto el momento de colocar punto final a otra historia. Y si el caso es contrario, si descubres que tu vida está al lado de aquella que escribe, corre con un ticket del metro y un mensaje, entra en su biblioteca y déjaselo en el libro de turno, ¡Sorpréndela sin mentirle!

viernes, 3 de mayo de 2013

something

Llega una etapa de tu vida en la que te das cuenta de que la verdadera importancia que tienen las cosas, depende completamente de ti, sin melodramas ni prejuicios de la sociedad o de los demás. Te das cuenta de que, como alguien me dijo hace poco, sólo tienes una vida y pues, tienes que vivirla como tu quieres, aunque suene egoista, sin pensar en lo que quieren los demás, puesto que es tu vida, y al hacer lo que tu no quieres estás desperdiciandola. Por lo que todo aquello que dicen los demás, simplemente déjalo de lado, toma lo bueno y deja lo malo, como al leer un libro, toma lo que gustes, lo que te sirva, lo bueno y deja lo demás...
Vivir la vida sin pensar en consecuencias puede traer problemas... pero que son los problemas? realmente son problemas? siempre y cuando estés haciendo algo que te agrade sin dañar a alguien más (incluye, obviamente embarazos, porque es la vida de 2 seres más) es vivir bien.
La felicidad y el placer son 2 cosas distintas, si bien van tomadas seguido de la mano, no son lo mismo, son completamente diferentes. Una buena vida no es aquella que no va por el mal camino, ya que no hay ni mal ni bien. Vivir con miedos y pena, simplemente te mantiene en una clase de jaula, una prisión inconsciente, invisible, que realmente a veces sega y cuando uno llega a viejo se arrepiente de no haber vivido tantas cosas que hubiese querido... ¿Por qué no la besé? ¿Por qué no viajé por el mundo? cosas como esas...
Realmente la vida... pues sí, es un drama, pero no hay que exagerarla extremadamente dramática... Los problemas no son enormes, y el drama que vale la pena viene solito, y así mismo, se va solito.
No miedos, no pena... nada, no hay que complicarse, las cosas son prácticas, fáciles... habla con la verdad, demuestra que hay confianza en ti para que los demás puedan confiar en ti