Hay varias pocas razones por las que vuelvo al ordenador cuando he decidido dormir: Una de ellas es porque no puedo conciliar el sueño, otra es porque siento la necesidad de escribir, quizá esta noche tuve las dos y por eso, a pesar de que debo despertar temprano, estoy aquí.
Apago las luces, enciendo el radio y aparece esa canción, que me hunde en las sensaciones, en los sentimientos que se han ocultado y me pone a reflexionar sobre que ha pasado. ¿Qué ha pasado? Es claro que no me he equivocado, estoy segura, defendí esto hasta de mi misma y aun así el pensamiento de que las cosas no están yendo como se supone me atormenta. La música es buena para recordarnos cosas importantes, así como hay canciones o melodías, ciertos acordes que me traen sensaciones que no recuerdo, otras que aunque algunas veces quisiera olvidar, sé que en la base de ello no quiero olvidarlo jamás, me traen a flote que yo estuve segura de esto, que ahora lo tengo y algo es distinto. Y luego llegó a mi: Somos personas distintas ahora. Pero mi pregunta es ¿por qué? No logro entenderlo, me llena de angustia y me entristece, me hace perder la esperanza e inunda mis ojos. He intentado mantener las cosas como fueron siempre, y lo he hecho, desde la camaradería hasta no hacer preguntas, pero aun así hay algo que no va. Fui criada como una princesa y "aprendí" de la misma manera, mis inicios fueron caprichosos siempre, estoy acostumbrada a ello. Después de eso, todo me ha resultado más complicado, ya no hay más de correr tras de mí, pero yo también cambié, yo dejé de ser la "triste chica" para pasar a ser la persona que se esconde tras la dureza de su persona, se mira dura y fría cuando por dentro en realidad estoy rogando e incluso esperando a volver a ser la frágil persona que espera ser consolada cada vez que tiene una pesadilla. Y sé que está mal y el mundo no es así, y de verdad intento hacer lo mejor, pero para no resultar herida he dejado de sentir al 100% inclusive con mis debilidades. Inclusive en aquel punto en el que me doblegaba a mi misma sin darme cuenta, he notado que soy fría y dura, e indiferente ya sin esperar a nadie que salga tras de mi y me pida perdón diciendome que ha sido un idiota y me ama. Podría decir que extraño aquello, pero es sano no hacerlo, esperar cosas y acciones de las personas hiere, y si no quiero ser la persona fría, sino quiero ser dura, debo evitar el dolor y para evitar el dolor es preferible no esperar nada de nadie.
Sin embargo lo hago inconscientemente (aunque si lo estoy diciendo es por que lo noto, por lo que se vuelve consciente, pero tarde) y estoy ahí, siendo dura y fría conmigo misma porque no tengo aquello que espero, porque no hay fragilidad, porque soy yo la parte que se supone debe ir "detrás de" y yo jamás haría tal cosa, jamás a no ser que fuera real.
Y me siento mal, al escuchar aquella música y, a oscuras, recordar sensorialmente y sentimentalmente todo aquello; desde las palabras, hasta los besos, las caricias, las acciones, la seguridad, el calor que había, que hacía, la complicidad, el miedo desplazado por el amor y la seguridad y la preocupación de mis intuiciones acerca de lo que es correcto y de tomar decisiones apresuradas al salir de mi casa de ese modo. Todo aquello, todo, la timidez, la pasión y el cariño, todo, absolutamente todo ello viene a mi al escucharlas, y luego, luego de sentir todo aquello, cae sobre mi la pesada y cruda realidad, haciendome reflexionar y sentirme mal y preguntarme una vez más "que demonios?" es que acaso así es la vida siempre? te arrebata las cosas bellas y las convierte en hermosos recuerdos que te hacen daño?
Y temo, y no, ya no por que la historia se repita una vez más, sino por el hecho de no saber que pasa, y de no saber si las cosas serán de nuevo, si la magia volverá o si dejará de esconderse porque sé que está ahí, la he sentido, en aquellas ocasiones en que he querído decir aquello, pero es como... un relámpago que ilumina la noche y luego todo vuelve a caer en la sosa oscuridad que tanto amo... y cada canción eriza mi piel y hiere mi alma con belleza y yo no sé que hacer. No es que sea la primera vez que la música me afecta de este modo, pero por qué tiene que ser ahora otra persona con la que me duela la música? Acaso el numero de personas aumentará al punto de no poder escuchar nada sin sentirme miserable?
Las historias de fantasía no ayudan a mi pobre alma vulnerable que es como una esponja que todo lo absorbe, soy como un vampiro de sensaciones ajenas, cuando los personajes se enamoran enfermamente nace en mí el deseo y la necesidad de enamorarme, es como una crisis que seguramente es normal, de no estar en paz con la realidad, refugiarse en la fantasía ha sido mayormente mi salida de emergencias más frecuente, tomando el lugar de aquella puerta invisible que no existe y que tanto deseo que existiera, para escapar de la realidad y volver cuando me sienta mejor. Aunque casi todas las veces termino por sentirme peor, me llega la crisis post-historia y se combina con mi propia miseria.
Solo sé que soy inestable, y siempre he huido de la inestabilidad de los demás. Ahora soy yo la inestable, ¿cómo puedo huir de mí misma? Esto no es como antes, esta vez no estoy en contra mía discutiendo y peleandome conmigo, esta vez no hay tregua interna, estoy en paz conmigo misma, porque estamos del mismo bando, confundidas y dolidas, desorientadas por la realidad sin saber que hacer.
Y los recuerdos vienen como flashes. "que haces aqui?" recuerdo el temor y también la adrenalina y aquello que corría por mis venas. Y cuando sonreía para mi en la escuela. Recuerdo como defendí, asustada, todo aquello que sentía, y abogué por su realidad, todo ello me llena de energía. Luego llega el día, y la vida cotidiana no tiene música de fondo que haga todo dramático (es bello el dramatismo en la vida real, la hace más interesante y viva) y entonces, todo esto se va y solo queda la chica que ya no se deja de nadie (ni siquiera de si misma). Y a veces también creo que sería bueno traer de vuelta a mi antigua yo, pero no sería la yo que conoce y algo saldría fatal, de eso no tengo duda. La realidad es que ya no sé que hacer, ultimamente me ha dado por escribir cartas y cartas a mí misma hablandome de lo que debo y no debo hacer, cartas que se supone no debo leer dentro de algún tiempo o algunos sucesos, sin embargo, las cosas que me digo que no haga o que haga son para este presente, es confuso. Me leo y pareciese que son 2 personas distintas regañandome, advirtiendome de cosas que se supone que dejaría ser, diciendome cosas como que me deje llevar, luego de dejarme llevar resulto jodida y estoy segura de que no tardo en "recibir" una carta diciendome que sea fuerte.
No sería la primera vez que me dejan con un te quiero o un te amo suspendido en la nada. La diferencia es que ahora no voy a lloriquear para que venga alguien a lamerme las heridas porque yo estoy muy ocupada admirando los ojos brillantes y perdidos por una chica, sino que me lamo a mi misma las heridas, reprendiendome a mi misma y aplicandome yo misma aquel consuelo. Ridículo. Me jode, sí, pero es mejor, mientras no sepa que demonios.
Por lo menos me siento agradecida de que mi inspiración es redirigida hacia otra dirección (igual de fatal, pero diferente) y que se ha alejado lo demás. Me gustaría comenzar (de nuevo) un diario, pero me conozco lo suficiente para saber que pasará con aquella libreta y me molestaría de nuevo dejar cosas sin terminar. Al fin y al cabo, tengo este sitio y me parece bastante ridículo aquello de "querído diario".
2 comentarios:
hay que salir... un dia de estos... que opinas? n.n
Claro (:
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