martes, 25 de marzo de 2014

Espacio vacío vacío

Siento las noches vacías y aburridas, se me terminan las cosas que hacer, las cosas que ver o quizá más bien las ganas por verlas. Debería estar escribiendo una historia sobre vampiros con una botarga de Dr. Simi bailando en mi relato, sin embargo no encuentro las ganas por hacerla a pesar de que debo entregarla mañana, en cambio estoy aquí desmenuzando mi inspiración en éste blog, una vez más, hablando de él, o en este caso de su ausencia en mi noche. No estoy triste, lo prometo, ésta vez no me invade la tristeza, sólo siento el vacío de su presencia y tampoco fue una canción la que me trajo su vacía presencia a la realidad, sino una imagen, un simple dibujo sencillo de una artista demasiado buena para no ser apreciada. No es que haya pensado en él en este único momento, sino que simplemente en éste preciso momento me invadió la necesidad de escribir, de revivir a mi sujeto dormido que vive sólo cuando escribo de corazón, no al que despiertan picandolo en la espalda en mi "escuela de escritores" ese al que obligan aunque gustoso a escribir, pero que nunca es porque sienta que quiere hacerlo. Al colgar siento siempre, siempre sin excepción cómo la soledad me invade, como cuando estás divagando en tu mente y de pronto te das cuenta de que estás sentado en un autobús junto a un desconocido rumbo a cualquier lugar, como cuando vuelves a la realidad, y se siente ésa soledad, no como ahorita, sino más profunda, más notoria, haciendo contraste con la "compañía" que su voz dejó atrás. Justo el momento en el que la linea se corta, como si soltara mi mano y desapareciera, como si realmente hubiera estado a mi lado y de pronto sin más me hubiera quedado sola. Extraña sensación aquella, como si algo hubiese cambiado cuando en realidad siempre ha sido así y tal diferencia no se siente al descolgar el télefono y responder con un primer "¿Bueno?" sino hasta al final, inclusive después del "Adiós".

No hay comentarios: